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Se puede prevenir con medidas muy simples
Hoy en día hablar del SIDA ya no es tan complicado como hace algunos años. Actualmente se dispone de mucha información y los avances en su estudio nos permiten prever que cada vez más personas estarán protegidas contra cualquier riesgo de contagio. En teoría, pues las cifras de crecimiento de la enfermedad, sobre todo en países pobres, no se alteran.
Se ha afirmado con mucha frecuencia que la práctica de los tatuajes y el piercing constituyen un foco de riesgo. En parte es verdad pero hasta el momento no se tiene el registro de que alguien haya adquirido el virus después de tatuarse o perforarse. Hasta el momento.
Antes de iniciar, es importante recordar que el SIDA es una enfermedad infecciosa que se transmite por un virus llamado VIH que significa Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Este virus entra al organismo atacando y destruyendo los glóbulos blancos (linfocitos), lo que produce el debilitamiento progresivo del Sistema Inmunológico de la persona; lo que impide que el organismo se defienda de las enfermedades y finalmente muera. Una persona puede tener el virus del SIDA por meses o años sin presentar síntomas, sintiéndose bien y sana; sin embargo puede ser portador del virus a otras personas.
Debemos también destacar una verdad indiscutible: como en el consultorio de un dentista, si el área de trabajo de un tatuador o perforador respeta las normas de bioseguridad estrictamente, las oportunidades para una infección serán nulas. Por ello debes poner atención en lo siguiente:
El SIDA es transmitido por contacto íntimo con fluidos corporales, sangre y semen. Contacto íntimo quiere decir que el fluido portador del virus del SIDA (VIH) entra en tu sistema. En el caso de quienes usan drogas inyectables, cuando se pasan agujas y las re-usan sin esterilización, alguna cantidad de sangre queda en la jeringa y se pasa al próximo usuario. Si la sangre infectada se pasa, el destinatario puede infectarse con el virus que lleva el SIDA.
La única forma de confirmar que una persona está infectada con el VIH es a través de exámenes específicos de sangre, uno de ellos es la "prueba de Anticuerpos al VIH ELISA". Este examen se realiza en cualquier servicio de salud público, es confidencial y gratuito.
Si las pruebas resultan negativas y la persona no ha tenido conductas de riesgo, no es necesario repetirlo. En cambio, si es positivo, hay que realizarlo nuevamente, si el resultado se confirma con otros exámenes significa que se han detectado anticuerpos del virus VIH en la sangre, y se dice que la persona es Seropositivo.
Los síntomas más importantes son:
- Fatiga
- Pérdida de peso
- Infecciones recurrentes (respiratorias, del aparato digestivo, de la piel, etc.), que responden mal o no responden a los tratamientos convencionales
- Fiebre
- Ganglios linfáticos inflamados
- Diarrea
Úlceras bucales El VIH se ha encontrado, en bajas cantidades, en diferentes líquidos corporales como saliva, lágrimas, orina, pero no se ha podido comprobar su transmisión a través del contacto con estos fluidos. Por esta razón los besos, el sudor, las lágrimas y utensilios usados por la persona infectada como: vasos, cucharas, platos, ropa, etc., no suponen una fuente de transmisión del VIH. Tampoco se transmite por picaduras de mosquitos ni de otros insectos, ni por los animales domésticos.
Tatuar es muy distinto a inyectar drogas. Las agujas empleadas para tatuar no son huecas. Hacen, sin embargo, recorridos de un lado a otro a través de un tubo sin sustancia que actúa como un depósito de tinta. Cuando va hacia delante, agujera tu piel y deposita la tinta y sangras un poco a través del agujero cavidad producido por la aguja. Esto pasa varios cientos de veces por segundo. Sólo corres riesgo de infección si tienes contacto con sangre infectada. Ya que es sólo tu piel la que está agujereándose durante el proceso, sólo tu sangre está siendo expuesta. Esto significa que la única persona con riesgo mayor es el artista, porque él es el único que entra en contacto con alguien más (potencialmente infectado). Por eso el tatuador profesional lleva guantes cuando trabaja.
En el caso de quienes se dedican al piercing puede existir un riesgo distinto por el hecho de que se emplean agujas huecas, sin embargo, al no emplear el mismo instrumento en distintas personas se reduce ese riesgo a cero. Así de fácil.
Una posible fuente de infección es el uso de herramientas infectadas. Por ello es muy necesario que te asegures de que se usa material esterilizado. Cualquier sobrante debe desecharse y no re-usarse bajo ninguna circunstancia. Las investigaciones indican que esa infección puede requerir una cierta cantidad de fluido para ser transmitida. Una punzada de alfiler no lo hará. El SIDA es también un virus muy frágil que no puede sobrevivir mucho tiempo fuera del cuerpo humano y es muy fácil de matar. Si el tatuador mantiene condiciones estériles y sus procedimientos son limpios, no hay prácticamente ningún riesgo de infección.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, existe un riesgo teórico pues no se ha descrito ningún caso respecto a las agujas de acupuntura y de tatuaje y piercing, hojas de afeitar, de perforación de orejas, instrumentos de cuidados dentales y corporales en general (tijeras de peluquero, pinzas...), etc., que deben desinfectarse o someterse a un procedimiento de esterilización (autoclave), según los casos.
En cuanto a ser receptor de sangre o productos derivados de ésta, desde el año de 1985 existe una normativa que obliga a realizar la prueba entre los donantes de sangre, disminuyendo considerablemente el riesgo de transmisión por esta vía (1 sobre 200,000 unidades de transfusión). No obstante, debemos considerar la transfusión como un acto grave y no se debe recurrir a él si no es indispensable; también es importante desarrollar las autotransfusiones en enfermos que no necesitan ser operados con urgencia.
Hasta el momento el SIDA es incurable, pero la detección temprana ofrece más opciones para el tratamiento del paciente y permite aumentar el tiempo que tarda el VIH para debilitar el sistema inmunitario. También existen medicamentos que pueden prevenir o curar algunas de las enfermedades oportunistas.
Es por ello que debes asegurarte que el tatuador o perforador con el que acudas emplee material desechable, que lo abra en tu presencia, que una vez realizado tu trabajo rompa y deseche las agujas, que use guantes y que disponga de aparatos de esterilización, como el autoclave, para los instrumentos no desechables.
Con estas simples medidas aseguraremos que nadie se convierta en el primero en contagiarse por esta vía.
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